Tan pronto como el cachorro llega a nuestro hogar, debemos comenzar con el “entrenamiento”. Para tener éxito en nuestra tarea debemos recordar y manejar las 5 reglas básicas para el aprendizaje de nuestro perrito:
- Hacer comprender con claridad las reglas del juego
- Establecer prohibiciones.
- No perder la paciencia.
- Hacer funcionar la comunicación.
- Mantener la coherencia.
Lo primero y nunca mencionado
El primer paso para el entrenamiento adecuado de un cachorro, y que muchos no mencionan por considerarlo obvio, es enseñarle su nombre, y que venga cuando lo llames.
Estímulos:
Hay que entregar al perro dos clases de estímulos:
Estímulos positivos, para los que usaremos caricias, comida, juegos, tono de voz dulce, etc.
Estímulos negativos, para los que usaremos tono de voz duro (no gritos), tirones de la correa secos y contundentes.
Las amenazas y castigos físicos no tienen lugar en el proceso de enseñar a un perro.
¿Dónde hacer las necesidades?
Un perrito hace aproximadamente 6 veces al día sus necesidades, por lo que es muy importante enseñarles cuándo y dónde hacerlas. El mejor momento es inmediatamente después de que el cachorro haya comido, y la forma es estimulándolo a usar siempre el mismo lugar y elogiándolo cuando lo haga. La manera de hacerlo, es elegir un lugar determinado , por ejemplo una ducha que no se use, en caso de no tener patio, y en caso de tenerlo resulta más fácil, sólo debes estar atento y cuando veas a tu cachorro dando vueltas o husmeando te darás cuenta que necesita evacuar. Sácalo de la casa cuando lo veas en la actitud antes mencionada, reúne sus excrementos en un lugar específico y enséñale que es ahí donde tiene que hacer, de esta manera evitarás que haga por todos lados.
Recuerda: debes mantener la paciencia y ser comprensivo con los errores que tu perrito cometa, haciendo que se sienta querido y nunca rechazado o aislado. No cometas el error de restregar su nariz en sus excrementos ni le pegues.
Cuando tu perro agarre algo indebido, como un zapato o una revista, dile la palabra “NO” y en el momento dale un hueso de cartílago, una pelota, o alguno de sus juguetes y dile “SI”.
Las sesiones de adiestramiento
Las sesiones deben ser entretenidas, amenas, cortas, pero frecuentes. El período de concentración de un perro es corto y por lo tanto es prudente que la acción sea breve: la paciencia es la clave del éxito. Sesiones de 10 a 15 minutos 3 veces al día es una buena dosis. Intenta hacer cada sesión antes de que tu perro coma, de esta manera, al darle su alimento relacionará el entrenamiento con algo agradable.
Hay que usar palabras cortas para dar una orden, habitualmente se usa el inglés ya que sus frases resultan más cortas, pero debes recordar que para tu perro esto es indiferente, lo verdaderamente importante es el tono de tu voz y tus gestos, así que puedes inventar un lenguaje propio para comunicarte con tu perro.
Algunas órdenes
Como te mencionamos anteriormente, el inglés es el idioma más utilizado en los entrenamientos caninos, y a continuación te proporcionamos algunas palabras en este idioma que puedes utilizar:
“DOWN” (échate)
Esta palabra debe ser asimilada, idealmente cuando el perrito es pequeño. La posición echado es una de las más naturales en un perrito. Obsérvalo de cerca y cada vez que tu cachorro empiece a echarse repite en tono bajo y convincente “DOWN” (daun), de esta manera cada vez que el perro se eche, asimilará este comportamiento con la palabra. No olvides alabarlo o premiarlo cada vez que lo haga.
“SIT” (siéntate)
El problema más común es que el perro le salte a invitado que llegue, ensuciándole la ropa, esta orden te servirá para evitar esta molesta conducta. ¿Cómo se hace?, juega con tu perro antes de que éste coma, cuando hayan pasado algunos minutos, ponle su correa y elógialo. Sujeta bien tensa la correa con tu mano derecha, esto le obligará a levantar la cabeza y fijar su atención en ti, al mismo tiempo le dices “SIT” (sit) con voz clara y fuerte y presiona firmemente su lomo con tu mano izquierda hasta que se siente. Prémialo con una galleta para perros, un trozo de vienesa o algún otro tipo de bocadito que a tu perro le encante (y que no sea dañino para el), espera que se distraiga, juega con el unos minutos y repite la operación. Verás que tu perrito poco a poco relacionará la palabra con la acción y más adelante tus caricias serán suficiente premio.
“SIT-STAY” (siéntate-quieto)
Primero debes hacer que se siente a tu lado (ya lo aprendiste el el punto anterior). A continuación pon la palma de tu mano izquierda con los dedos apuntando hacia abajo, frente a su nariz, mantén tensa y alta la correa por detrás de su cabeza de
manera que no se pueda mover, di “SIT-STAY” (sit-stei) y avanza un paso frente a él. Repite la orden y tensa la correa para que no te pueda seguir, camina a su alrededor y mantenlo inmóvil sujetando la correa a lo largo del brazo, por encima suyo.
Cuando logres que tu perrito permanezca en esta posición por más de quince segundos pasa a la segunda etapa del ejercicio. Reemplaza la correa por una cuerda de unos 7 a 10 metros. Repite la rutina anterior completa, y prepárate para evitar cualquier movimiento hacia ti con un enérgico “SIT-STAY”. Desplázate alrededor de él describiendo círculos cada vez más amplios hasta que quedes apartado unos cinco metros. Si tu perrito aún permanece sentado puedes felicitarte a ti mismo y premiarlo a él.
Da esta orden en un tono de voz firme y claro, y con la mano extendida, ordenando al perro a mantenerse quieto.
Recuerda: tu perro establece relaciones entre lo que dices, cómo lo dices y lo que estás haciendo mientras lo dices.
“COME” (ven):
Esta orden le indica al perrito que debe venir a nuestro lado, por lo que es fundamental que la aprenda antes de su primera salida a la calle (que debe ser cuando haya recibido todas sus vacunas). Para esto debemos contar con un collar ligero, que se reemplazará por otro más fuerte, del tipo “ahorque” cuando crezca, para poder controlar su fuerza. Debes utilizar una correa larga y dejarlo ir hasta el total del largo de ésta, da la voz de llamada “COME” (com) y al mismo tiempo da pequeños y fuertes tirones hacia ti. Cuando tu perrito relacione la palabra con la acción, tira de la correa sólo si no responde inmediatamente. Pasados varios días podrás practicar sin la correa. Recuerda: prémialo siempre después de completar la tarea.
“HERE” (junto o aquí):
Esta, al igual que la anterior orden, es necesaria y útil, cuando damos un paseo con nuestro perro. Con esta palabra lograrás que tu perro camine junto a ti. Para conseguir esto camina con tu perro, sujetando firmemente la correa con la mano derecha. El perro debe caminar a tu izquierda cruzando la correa por delante tuyo, lo que permite controlar mejor al cachorro. Si el perro quiere adelantarte, déjalo solamente si usa esa libertad de manera apropiada, de lo contrario, debes detenerte lo que hará que el no pueda continuar y se volverá a mirarte. Si no se vuelve ni te mira, dale fuertes tirones a la correa sin moverte de tu sitio hasta lograr que vuelva y te mire a la cara. Espera unos segundos, camina unos diez pasos más y detente otra vez repitiendo la operación anterior. Cuando tu perrito logre darse cuenta que no debe seguir y que debe quedarse quieto, acarícialo y háblale de forma cariñosa, para que no se desanime. Continua con esta enseñanza hasta que logres que no se separe de ti.
Aumentando la dificultad de esta orden, podemos lograr que el perrito camine con su cabeza alineada a nuestra rodilla. ¿Cómo?, camina rápido diciendo al mismo tiempo la palabra “HERE” (jier) con voz firme, tira hacia atrás con un tirón fuerte si se te adelanta, o hacia a delante si se retrasa. Cuando el perrito haya aprendido a caminar junto a ti a diferentes velocidades, déjalo suelto sin correa, pero pendiente de agarrarlo si intenta alejarse.
Esperamos que estas reglas básicas, te ayuden a enseñar a tu perro, y a tomarte unos minutitos al día para estar cerca de él, lo que sin duda llevará a una mejor relación entre tu y tu mejor amigo.
Recuerda, tener mucha paciencia, ser constante, no golpearlo y recompensarlo cada vez que responda de manera positiva a lo que intentas enseñarle.
Tu perro será tu fiel compañero, y entre ustedes crecerá una fuerte unión que los hará inseparables.


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